|
Pero el procedimiento más fácil de establecer y que además es necesario para controlar toda la contaminación que se genera y produce en los locales habitados, es la ventilación que arrastra hacia afuera el aire cargado de humedad y de contaminación, sustituyéndolo por otro de procedencia exterior más seco y puro.
Normas internacionales que tratan de la ventilación como medio de proporcionar la calidad de aire interior, señalan los valores de la Tabla 1. Estos caudales son suficientes para deshumidificar los locales a la vez de eliminar su polución. En locales no habitados durante largos espacios de tiempo como puedan ser segundas residencias, almacenes o trasteros, puede intentarse establecer una ventilación natural si bien quedan expuestos a una problemática efectividad, siempre dependiendo de las condiciones climáticas exteriores que escapan a cualquier control. Unas aberturas con rejillas al exterior, pueden que resulte.
|