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Existen dos sistemas principales de Ventilación
Centralizada aunque se presentan a veces variantes
de los mismos en función de la clase de regulación o
de recuperación de energía que se adopte.
Extracción Centralizada
En este sistema, que es principalmente por
depresión, aunque puede diseñarse por sobrepresión,
se extrae el aire por las piezas húmedas de la casa
(cocinas, aseos, baños) de las que parten conductos
que confluyen en el punto en el que se monta el
extractor mecánico para lanzar al exterior el aire
captado.
Las entradas de aire se hacen por las piezas secas,
dormitorios, estudios y estancias, directamente del
exterior por medio de aberturas permanentes con
regulación manual o bien autorregulables. Los
dibujos de las Figs. 1, 2, 3, etc. muestran en
esquema el Sistema de Extracción Centralizada.
| 1. Sistema de Extracción Centralizada
Fig. 2. Sistema de Extracción.
Fig. 3. Sistema de Extracción. |
El aire de entrada a las piezas secas de la casa
debe proporcionar un caudal en función de los
ocupantes y polución que se origine. Un cálculo
basado en un litro por segundo por metro cuadrado de
la estancia podría ser correcto. La velocidad del
aire en las aberturas no debería sobrepasar los 2
m/s y en las zonas ocupadas no superior a 0,25 m/s.
La transferencia de aire de una zona a otra, en
direcciòn a las piezas húmedas, no debería suponer
pérdidas de carga de 1 N/m² (0,1 mm c.d.a.) por lo
que las rejillas o el destalonado de puertas
deberían facilitar 20 cm² por cada 10 m/h de aire
transferido.
La puerta de entrada a la vivienda debería ser
estanca, obligando a que el aire entre en la misma
por los dormitorios y estancias.
Las chimeneas u hogares con leños ardiendo deben
tener una ventilación independiente.
El aire extraído por el ventilador, suma del
procedente de las salas húmedas, baños y cocinas,
debe ser el mismo que entre por las piezas secas.
Aquí se contabiliza el extraído de forma permanente
de la cocina. En función de la superficie de estas
piezas puede estimarse un caudal de 4l/s•m².
Pero el aire necesario para la campana, encima de
los fogones, durante el tiempo que dure la cocción
de los alimentos, debe proceder de una entrada
exclusiva a la cocina, con un caudal nunca inferior
a los 250 m³/h.
Asimismo debe contemplarse el aire requerido por los
calentadores de gas, cuya entrada también exclusiva
o contabilizada sumada a la que precisa la campana,
debe ser del orden de los 0,3 m /h por el número de
kcal/min de potencia del aparato.
Ventilaciòn Centralizada
Total
El segundo sistema se caracteriza por centralizar
tanto la entrada de aire desde el exterior como la
salida del aire expulsado. Un ventilador impulsa
aire fresco a través de una red de conductos a las
dependencias secas y otro aparato, extractor, aspira
a través de otra red de conductos el aire viciado de
las piezas húmedas. Las Figs. 4 y 5 son esquemas
simplificados del sistema.
Este método permite instalar, si se desea, un
recuperador de calor de flujo cruzado entre placas,
como el de la Fig. 6, o de cualquier otro tipo, que
intercambia la energía térmica del aire caliente
viciado extraído con el aire exterior frío impulsado
hacia adentro. La Fig. 6 muestra también, de forma
indicativa cómo un aire extraído con 22 ºC cede
energía hasta quedar enfriado a 9 ºC al salir y que
el aire impulsado desde el exterior, a 0 ºC, gana
calor hasta llegar a los 13 ºC. Luego, con una
batería calefactora auxiliar, se le eleva la
temperatura hasta los 21 ºC con la que penetra al
interior del edificio.
| Fig. 4 Esquema simplificado del sistema
Fig. 5 Esquema simplificado del sistema
Fig. 6. Batería de calefacción |
La Fig. 7 es la misma que las Figs. 4 y 5 una
vez instalado un intercambiador de calor como el
descrito. Y la Fig. 8 es una representación
esquemática de un edificio equipado con un sistema
Ventilación Centralizada Total con recuperador de
calor y algunos accesorios como los plenums, que son
cajas de distribución de flujos confluyentes hacia
el extractor o bien procedentes del grupo de
impulsión.
| Fig.7 Igual que las Fig 4 y 5,
incluida la instalación de un
intercambiador de calor Fig.
8. Representación de un edificio |
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Tanto las toberas de impulsión con rejillas
difusoras para las salas secas como las válvulas o
compuertas de extracción de las salas húmedas,
pueden ser regulables manualmente o bien
autorregulables.
Una variante más sofisticada dentro del afán de
recuperar energía estriba en instalar una bomba de
calor en los grupos de ventilación. El aparato de
extracción hace pasar el aire viciado a 20 ºC por la
batería de aletas del evaporador hasta ser enfriado
a 2 ºC, al salir al exterior. A su vez el ventilador
de impulsión capta el aire exterior a 10 ºC, se
calienta hasta los 40 ºC al cruzar la batería del
condensador y es distribuído a la salas secas. El
ciclo frigorífico se mantiene por la acción del
compresor, cuyo consumo de energía se rentabiliza
muy positivamente en su función calefactora.
Ventilaciòn Centralizada en
Viviendas Colectivas
Los dos sistemas descritos, son perfectamente de
aplicación a bloques de viviendas. En las Figs. 10 y
11 se representan edificios de varias plantas con
sistemas de VC instalados.
El Total, Fig. 11 con la entrada y salida de aire
centralizados, es el que permite la instalación de
un sistema de recuperación de energía. Para este
caso se requiere un cierto espacio en el desván o en
una cabina en la azotea para ubicar todo el equipo
de extracción, impulsión, recuperador, batería
calefactora, filtros para el aire de entrada así
como plenums de distribución.
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