|
Traemos aquí este tipo de ventilación como antípoda
de la ventilación mecánica. Lejos de poder controlar
nada, podemos calificar este sistema como de
Ventilación Incontrolable, al extremo de resultar
muchas veces una ventilación nula mayormente en
verano que los vientos son débiles.
Aunque se sigan principios de diseño en función de
la altura del piso, se realicen aberturas diversas,
se construyan chimeneas o artilugios en las
viviendas, orientándolas a los puntos cardinales
eventualmente favorables, el resultado depende
siempre de las temperaturas, interior y exterior y
de los vientos, mucho mayores en invierno que en
verano, para conseguir una circulación del aire.
|
La ventilación queda al albur de la conjugación
favorable de las variantes de la metereología,
muchas veces nefastas como en el caso de las
inversiones térmicas.
Algunos autores especializados en climatización
califican a la ventilación natural como de
absolutamente incontrolable y al cálculo del caudal
nada fiable. Concluyen haciéndose la pregunta: ¿Por
qué no se dicen las cosas tal como son al hablar de
ventilación natural y no se estimula el uso de la
ventilación mecánica, que permite una recuperación
de calor si se quiere? |