Soler & Palau México - Soluciones innovadoras
Soler & Palau México - Soluciones innovadoras
Productos - Soler & Palau México Empresa - Soler & Palau México Formación - Soler & Palau México Herramientas - Soler & Palau México Normativas - Soler & Palau México Noticias - Soler & Palau México Contacto - Soler & Palau México Inicio - Soler & Palau México
 

Hojas Técnicas

Ventilación

Ventilación Centralizada

Campanas de Extracción

Ventilación de la Humedad

Difusión del Aire

Ventilación Ambiental I

Ventilación Ambiental II

Ventilación Ambiental III

Ventilación Ambiental IV

Ventilación en Ambientes Explosivos I

Ventilación en Ambientes Explosivos II

Más Hojas Técnicas

Casos Prácticos

Errores más comunes

Bibliografía

Más Hojas Técnicas

 
 

Casos de Aplicación
Climatización invernaderos

1. Calefacción
2. Refrigeración
3. Ventilación

 

 

ver PDF

   

Con los invernaderos agrícolas se pretende obtener un alto rendimiento en la producción y calidad de los productos a desarrollar, aunque las condiciones ambientales exteriores sean desfavorables.

Dentro del invernadero hay que procurar que los factores que intervienen en el desarrollo de los vegetales sean los adecuados. La Climatización regula la concentración del anhídrido carbónico CO2 y el oxígeno, la temperatura, la humedad, la luminosidad, amén de otros factores que actúan muy relacionados entre sí y que necesitan estar presentes de forma equilibrada.

Las zonas climáticas en España son muy diversas y las condiciones favorables durante el invierno pueden resultar problemáticas en verano. En la zona mediterránea, principalmente hacia el Sur, resulta más difícil enfriar el invernadero en verano que calefaccionarlo en invierno. Habrá pues que recurrir a técnicas distintas para alcanzar climas deseables.

Temperatura

La temperatura actúa sobre las funciones vitales de los vegetales resultando, en general, crítica por debajo los cero grados o por encima de los 70 ºC. Fuera de estos límites mueren o se aletargan. Las temperaturas óptimas son las indicadas en la Tabla 1.
 

Humedad

La humedad del aire interior de un invernadero es muy importante para la vida de las plantas. Interviene en el crecimiento, en la transpiración, la fecundación de las flores y en el desarrollo de enfermedades, cuando es excesiva. La Tabla 2 muestra los valores adecuados a cada tipo de cultivo.
 

Si la humedad es excesiva dificulta la evaporación. Si es escasa aumenta la transpiración hasta llegar a dificultar la fotosíntesis. La humedad, con la misma cantidad de agua en el ambiente, varía con la temperatura por lo que debe controlarse ambos parámetros para dar con las mejores condiciones. Una humedad excesiva se corrige con ventilación, elevando la temperatura y evitando suelos húmedos. Y por contra, se beneficia si es escasa, con riego, nebulización de agua o superficies presentes de agua.

1. Calefacción

Si las temperaturas reinantes en el invernadero están por debajo de las óptimas habrá que recurrir a calefaccionarlo. Prescindiendo de sistemas rudimentarios, los generadores de aire caliente con quemadores de aceite pesados suelen resultar los más racionales, siendo prohibitiva la calefacción eléctrica.

La calefacción debe compensar las pérdidas de calor por radiación, renovación de aire, conducción, convección y por el suelo. Si se prescinde de la renovación de aire, que suele ser nula en invierno, puede hacerse el cálculo aproximadamente por la fórmula:

C = K . S . (ti-te)

  • C = Kilocalorías/horas necesarias

  • K = Coef. de transmisión de la cubierta (de 2,5 a 7)

  • S = Superficie de la cubierta y paredes

  • ti-te = Incremento temperatura en el interior respecto al exterior

Aunque se proyecte una calefacción discreta por motivos económicos y no se pretenda alcanzar las temperaturas óptimas de la Tabla 1, el importe de la calefacción resulta siempre importante. Sólo como ejemplo indicativo dejaremos apuntado que para un invernadero de 4.000 m², con un coeficiente de transmisión medio y para un incremento de temperatura de 10 ºC, de la aplicación de la fórmula indicada resulta un aporte de calor, más un 10% por pérdidas diversas, de 250.000 kcal/h equivalente a una potencia eléctrica de 290 kw.

En casos de una emergencia pasajera, puede evitarse la catástrofe, sin aportar calor artificial, con la producción de humo o vapor de agua dentro del invernadero.


  regresar

 

© Copyright 2008 Soler & Palau

VICOM STUDIO - Web & Design Studio