Ventiladores
Curva característica
Para llegar al concepto y realización de la Curva
Característica de un ventilador, vamos a suponer un
ensayo que nos conduzca hacia ello. Imaginemos un
ventilador, Fig. 1,
Fig. 1. Esquema de un
ventilador
-
Posición a)
Que, en descarga libre, proporcione un caudal Q
= 10.000 m³/h. Le acoplamos un conducto.
-
Posición b)
De 10 m de longitud y comprobamos que el caudal
se ha reducido a Q = 8.000 m³/h. Alargamos a
continuación el conducto hasta 50 m y medimos un
caudal.
-
Posición c)
De Q = 5.000 m³/h. Este experimento pone de
manifiesto que, a medida que aumentamos la
longitud del conducto acoplado, o sea que
incrementamos la dificultad u obstrucción al
paso del aire, disminuye el caudal que
proporciona el ventilador.
Esta disminución, que se llama pérdida de carga, es
debida al rozamiento del aire con las paredes del
conducto, a los cambios de dirección, torbellinos,
contracciones de la vena fluída u otros accidentes u
obstáculos en las canalizaciones.
Para poder disponer de los distintos caudales de que
es capaz un ventilador según sea la pérdida de carga
del sistema resistente contra el cual esté
trabajando, se ensaya el aparato variándole la carga
desde el caudal máximo al caudal cero. Todos los
pares de valores obtenidos caudal-presión se llevan
a unos ejes coordenados, obteniéndose la Curva
Característica.
La Fig. 2 representa una curva tipo en la que se han
grafiado las presiones estáticas, que representan
las pérdidas de carga, y las totales y dinámicas.
También se representa una curva de rendimiento
mecánico del aparato.
La característica de un ventilador es la mejor
referencia del mismo ya que indica su capacidad en
función de la presión que se le exige.
El punto ideal de funcionamiento es el que
corresponde a su máximo rendimiento y es con el que
debería coincidir el punto de diseño del mismo, el
punto N en la Fig. 2.

Fig. 2.
Representación de una curva tipo en la que se han
grafiado las presiones estáticas
La zona de trabajo idónea de un ventilador es el
tramo A-B de su característica. Entre B y C su
funcionamiento es inestable, el rendimiento
desciende rápidamente y aumenta notablemente el
ruido. Por ello en muchos catálogos se representa
sólo el tramo eficaz de funcionamiento obviando el
tramo hasta la presión máxima de que es capaz.
Vemos, pues, que el ventilador es una máquina que
utiliza la energía de que dispone para vencer una
pérdida de carga y para mover un caudal de aire.
Como sea que ambas magnitudes están relacionadas de
tal forma que un aumento de la primera representa
ineludiblemente una reducción de la segunda, nos
damos cuenta de la importancia que tiene decidir la
configuración de un sistema de ventilación de forma
que exija la menor pérdida de carga posible, para
así, mover un mayor caudal de aire que, en
definitiva, es la misión primordial del ventilador.
Punto de tabajo de un ventilador
Para conocer el punto en que trabajará un
ventilador, una vez determinada la pérdida de carga
que debe vencer el mismo, no hay más que, sobre el
eje de ordenadas, señalar la pérdida de carga en mm
c.d.a..
A partir de aquí y con una horizontal llegaremos a
cortar la curva característica en un punto, a partir
del cual y mediante una línea vertical llegaremos a
cortar el eje de abcisas, en donde nos indicará el
caudal que proporcionará el ventilador en cuestión,
trabajando contra la pérdida de carga que hemos
considerado inicialmente.
Por ejemplo: si el ventilador de la Fig. 2 debe
vencer 16 mm c.d.a., a partir de este valor sobre el
eje de ordenadas, con una horizontal cortaremos la
curva en el punto de trabajo N y de aquí, con una
vertical, encontraremos el eje de abcisas en 5.000
m³/h que es el caudal que dará el aparato.
Si disponemos de la característica resistente del
sistema, podemos encontrar de forma fácil el punto
de trabajo de un ventilador acoplado al mismo sin
más que superponer las curvas características del
ventilador y resistente del conducto según se indica
en la Fig. 3.

Fig. 3. Curvas
características de un ventilador
Si suponemos que para un caudal de aire de 6.000 m³/h
la pérdida de carga que se origina es de 3,5 mm
c.d.a., la pérdida de carga que provocará un caudal
de 8.000 m³/h lo encontraremos mediante esta
expresión:
|
8000² |
|
Pc = |
|
× 3,5 = 6,2 mm
c.d.a. |
| |
6000² |
|
Si el caudal lo suponemos de 4.000 m³/h la pérdida
de carga será:
|
4000² |
|
Pc = |
|
× 3,5 = 1,55
mm c.d.a. |
| |
6000² |
|
Llevando estos valores, más otros que se calculen
del mismo modo, sobre unos ejes coordenados,
obtendremos la característica del sistema, que
reviste la forma R de la Fig. 3.
De todo lo expuesto puede concluirse lo siguiente:

Es indispensable disponer de las curvas
características de los ventiladores susceptibles de
ser instalados, para cualquier cálculo e instalación
que se haga.
-
Las curvas deben
estar avaladas por el fabricante, quien las
garantizará haciendo referencia a la norma y
disposición adoptada para su determinación.
-
Las curvas
características de ventiladores se obtienen en
laboratorios de ensayos debidamente equipados y
por analistas especializados. Ello supone la
sujeción a procedimientos según normalizaciones
oficiales y aparatos, túneles y cámaras
calibrados. La máxima garantía se obtiene cuando
el laboratorio cuenta con una acreditación
oficial.
Soler & Palau ensaya sus ventiladores conforme a las
normas españolas UNE 100-212-89, británicas BS 848
Part 1 y americanas AMCA/ASHRAE 210-85/51-1985,
conciliadas todas ellas en la mundial ISO CD
5801/3-1992.
Su Laboratorio de Ensayos de la División Aerotécnica
S&P, está acreditado con el Nº 42, alcance E-017 Rev
001, por la RELE, Red Española de Laboratorios de
Ensayo, miembro de la organización WELAC, con
acuerdos de reconocimiento mútuo de los principales
países europeos.
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