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Para ventilar un local por el sistema de Ventilación
General o Ambiental lo primero que debe considerarse
es el tipo de actividad de los ocupantes del mismo.
No es lo mismo una oficina moderna, espaciosa, con
bajo índice de ocupación, que una cafetería, una
sala de fiestas, un taller de confección o de
pintura.
La razón de ventilar los habitáculos humanos es el
de proporcionar un ambiente higiénico y confortable
a los ocupantes ya que se estima que pasan
encerrados en locales un noventa por ciento de su
tiempo. Hay que diluir el olor corporal, controlar
la humedad, el calor, el humo de tabaco y la
polución que desprenden los muebles, moquetas,
suelos y paredes de los edificios, además de los
resultantes de las eventuales actividades
industriales.
Una forma de proceder es calcular el caudal de aire
necesario en base al número de ocupantes y en razón
a 7,5 litros por segundo y persona para los casos
normales en los que no sea significada la polución
provocada por elementos ajenos a las personas.
Pero si se hace difícil prever el número de
ocupantes y se cree mejor referirse a la función del
local, puede recurrirse al cálculo basado en el
número de renovaciones/hora, esto es, las veces que
debe renovarse por hora todo el volumen de aire del
local. Este número se encuentra en tablas como la
que se muestra con el Nº 1.
Para su cálculo se determina primero el volumen del
local, multiplicando el largo por el ancho y por el
alto, en caso de que sea paralelipédico, o
descomponiendo en figuras simples el volumen total.
Volumen V (m³) = L x A x H (m)
Se escoge luego el número N de renovaciones por
hora, según sea la actividad desarrollada en el
local y se multiplican ambos.
Caudal Q (m³/h) = V x N
Ejemplo:
Un restaurante medio cuyo comedor mide 15 x 5
metros, con una altura de 3 m presenta un volumen
de:
V = 15 x 5 x 3 = 225 m³
Ya que está permitido fumar se escogerá un numero de
renovaciones horarias de N = 10 , resultando un
caudal de:
Q = 225 x 10 = 2.250 m³/h
Si el local lo permite, decidiremos la disposición
de colocar dos extractores de 1.200 m³/h cada uno en
una pared, descargando directamente al exterior con
dos o tres entradas de aire, bajas, en la pared
opuesta, que cerraremos con persianas de lamas fijas
antilluvia. A los extractores les colocaremos
persianas de gravedad que se cierran automáticamente
cuando se paran los aparatos, evitando la entrada de
aire frío del exterior. |