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DATOS A TENER EN CUENTA
Se trata de una nave de planta prácticamente
cuadrada, con una superficie de 384 m² y una
altura de 6,5 m.
La nave tiene 2 grandes portones metálicos
de 4 m cada uno para entrada de camiones y
una puerta pequeña para personas. Podemos
considerar que el aislamiento es malo.
La temperatura mínima registrada en invierno
en el interior de la nave es de unos 5º y se
desearía conseguir llegar hasta unos 20º ya
que la actividad a desarrollar no es
estática.
DETERMINACIÓN DE LAS NECESIDADES
Para el cálculo de las necesidades, podemos
emplear sofisticadas fórmulas teniendo en
cuenta datos como el grosor de paredes, el
material empleado, los coeficientes de
transmisión, etc., la realidad es que en la
mayoría de los casos cuesta mucho llegar a
conocer estos datos con veracidad.
La experiencia de muchos casos similares nos
lleva a una solución mucho más simple para
este tipo de casos con los que no tenemos
que actuar con alta precisión. Para
calefaccionar una nave industrial mal
aislada, debemos considerar unas necesidades
de 1 vatio/h por cada grado que queramos
aumentar y por cada m³ de local.
Así, en este caso las necesidades de
potencia a instalar serían:
P = 384 x 6,5 x 15 = 37.440 W
El problema de estas naves industriales de
una cierta altura es la estratificación a
causa del efecto convección que impulsa el
aire caliente hacia arriba al ser más
ligero. Así si medimos la temperatura
interior en un local con calefacción,
veremos que la temperatura se incrementa
alrededor de un 7 % por cada metro de
altura, ver el ejemplo de la ilustración.

Así, tal como vemos en el ejemplo, para
conseguir una temperatura de 20º a un nivel
de 2 m, necesitamos energía para que en los
6,5 m haya una temperatura de más de 26º.
Para evitar esta estratificación y
despilfarro de energía, necesitaremos
realizar una instalación mediante la
colocación de ventiladores en el techo que
impulsen el aire caliente hacia las zonas
más bajas y uniformicen la temperatura del
local.

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