Lo primero que definimos fue la dimensión de las boquillas de soplado, que dadas las dimensiones de las cajas estimamos que necesitaríamos una longitud de 40 cm y una anchura máxima de 1,2 cm. para conseguir un buen dardo de aire.
Con estos condicionantes y aplicando la fórmula:
Q = S x V
El resultado es que por cada boquilla deberían salir 1.000 m3/h de aire o sea 3.000 para toda la instalación.
En las siguientes ilustraciones veremos el diseño de las boquillas y de la conexión al ventilador que debía impulsar el aire.
El diseño de la instalación consistió en pasar los conductos por debajo de la cinta transportadora hasta el punto en el que se ubicaron las 3 boquillas.
La pérdida de carga total de la instalación se calculó en 200 mm c.d.a.